lunes, 20 de abril de 2015

Gente

Hoy siento cómo realmente mis decisiones me han llevado a los caminos correctos.
Luego de 9 meses en este paisito que me abrió sus brazos apenas pisarlo, entiendo el por qué de tantas cosas: tantas idas y vueltas, tantos tiempos, tanta espera, tanta ansiedad, tanta calma.
Siempre recalco la idea y la importancia de seguir adelante cueste lo que cueste. Cuando las cosas llegan de arriba, no creo que se disfruten tanto.
Al ver que cada esfuerzo que haces es por vos mismo, que nadie puede sacarte lo que conseguís a partir de tus propias decisiones y yendo con el corazón y tus convicciones siempre al frente. 

A veces nos damos cuenta que estamos en una burbuja de la cual salimos y entramos constantemente, pero es nuestra zona de confort.. Cosa que no es tan fácil de alcanzar, pero también es luego muy difícil salir de esa comodidad.
Un amigo me dijo apenas supo de mi partida: "vos no te preocupes, siempre vas a tener gente a tu lado dispuesta a ayudarte".. Y así fue. La mayor parte de esta aventura, de este comienzo de ruta se lo debo a mis tíos. Éstas dos personitas que aprenden día a día conmigo a convivir, a compartir, a acompañarnos y sobretodo, me dan el calor de la familia que está tan lejos ahora y que necesito tanto. 
Hoy este apartado de letras, palabras, ideas, pensamientos, es dedicado a la gente que está formando parte de ésta, mi historia.
Hoy termina una etapa con gente que me abrió su corazón, su "casa" (porque eso fue Serafín Olave para mí..) me brindó su tiempo y su energía sin pedir nada a cambio más allá de lo que he aprendido y trabajado a la par de ellos. 
Antes, me había topado con gente que no merecía nada de todo el esfuerzo que hice por ellos, pero creo que uno siempre debe dar lo mejor de sí, sea cual sea la respuesta. Al final, nos enfrentamos a nosotros mismos, y debemos demostrar que somos lo que somos.
Estoy orgullosa de haberme encontrado con "esta gente" tan especial, tan parecida a todo lo que conocí, tan dispuesta y con tanta bondad. Así como estoy orgullosa de la educación que he recibido de mis padres, me siento gratificada por saber que hay gente con los mismos valores que uno, que no se olvida de dónde vino, que tiene la humildad por delante y está dispuesta a ayudar.
Tengo un gracias inmenso, una felicidad plena, de haber compartido estos 5 meses con tanto potencial humano. Gracias por haber confiado y haberme dado una oportunidad.
Uno nunca sabe cómo va a ser su destino, a dónde la vida lo puede llevar.. Pero hay que tener bien presente que cada paso que damos nos acerca a nuestro destino de felicidad.
Hoy estoy feliz, un poco nostálgica por tener que "separarme" de gente a la cuál le tomé cariño en tan poco tiempo.. Pero algo mejor se viene, estamos con todas las pilas para enfrentarnos a un nuevo proyecto, del cual también formo parte gracias a todos los mencionados tácitamente en este escrito. 
Siempre va a haber gente dispuesta a compartir su felicidad con los demás. :)

domingo, 15 de febrero de 2015

miedos

Somos inquietos, inconformistas. Cosa que es buena y mala en la medida en que no podamos controlar nuestros deseos insaciables. 
Una vez que se nos abre una puerta, intentamos abrir más ventanas, que entre más luz, ganas de seguir escapando. Pero llegamos a encandilarnos. Queriendo abarcar tantas cosas, se nos desvía nuestro camino principal, nuestro objetivo, nuestra meta más próxima.. Y empiezan las dudas, las barreras, los miedos. Miedo a que todo se nos vaya de las manos, al final somos inexpertos en esto de.. ¿cómo llamarlo?.. vivir. Cada paso que damos, aprendemos a seguir caminando con un ritmo constante, hasta que ese ritmo nos empieza a parecer tan rutinario, tan aburrido, tan en línea recta, que necesitamos tropezar. Es como un aviso para corroborar que estemos despiertos, que realmente sabemos a donde vamos y vamos a luchar para llegar. Seguiremos andando, tropezando y levantándonos. 
Qué nos moviliza a hacer las grandes cosas? Serán las pequeñas cosas que nos alimentan el día a día? Es difícil darse cuenta de qué es realmente lo que impulsa nuestra felicidad. Para muchos, la felicidad se encuentra en la estabilidad: encontrar un trabajo y si se corresponde con la profesión por la cuál te pasaste años estudiando, mejor; Poder vivir de ese trabajo, pagar una hipoteca durante los siguientes 20 años tal vez y algún día tener tu propia casa; Encontrar a esa persona que sientas deba ser tu compañía hasta la vejez.. Cosas muy utópicas en el mundo de hoy. Perdón. Más que utopía, es fantasía la palabra que busco. Porque no son cosas que no podamos alcanzar, es más, si algo sé de éste país es que todas esas cosas que refieren a la estabilidad tanto económica como vital, están al alcance de cualquier LABURANTE. Pero a lo que me refería, es que para muchos, la felicidad no se encuentra en la estabilidad, en la tranquilidad y la seguridad de tener todos los días un trabajo al que asistir y funcionar a la par de otros muchos similares a vos. 
El problema es que al llegar a esa estabilidad, entramos en una especie de agujero o crisis o como se quiera llamar. Y entra en juego el miedo. Miedo a pasarte años sistematizando tu vida, acomodando horarios que encajen calculadamente entre tu trabajo y tu poco tiempo de ocio. Miedo a que el amor no llegue, que no encuentres a tu complemento que te llene los huecos vacíos. Miedo a no conformar a todos. Miedo  a que la gente no te entienda y tener que oír cómo se llenan la boca hablando de los demás. Ese miedo a que todo por lo  que luchaste e intentaste conseguir tus sueños, se convierta en una pesadilla y empiece a consumir tus fuerzas, tus energías, y empieces a ir sólo con la corriente, te dejes llevar.
Se llama autismo psicológico, según el psicoanálisis.. Nuestro mundo, que antes era amplio y pleno de posibilidades, se va reduciendo a medida que aumenta la necesidad de seguridad. Es imposible controlarlo todo. Parece que cuanto más podamos ver los límites de nuestra vida, mejor. Aunque sólo sea un límite psicológico. Es bueno fingir que tenemos todo bajo control.
En fin, todas esas barreras, esos tropezones, esos altibajos, son síntoma de que estamos vivos, que nos preocupamos por dónde vamos andando, nos importa nuestro tiempo y nuestro esfuerzo por las cosas que queremos lograr. Mantener la calma, no perder el norte. Aunque nos desviemos un poco de nuestros rumbos, podremos apreciar otros recorridos, llegando antes o después a nuestro destino, pero siempre atentos, preparados para recibir tropezones. Al final, todo es un aprendizaje, y de eso se trata, de caminar y darnos cuenta de a qué nos enfrentamos. A un maravilloso y enorme mundo. 

jueves, 1 de enero de 2015

Un día, un año, una vida..

Cada día que comienza no es un simple despertar del cuerpo, es un despertar a la vida. Y la energía con la que arrancamos definirá el éxito del tiempo invertido en nosotros mismos.
De la noche anterior a esta mañana nada ha cambiado..

Sólo la forma de comunicarme con mis amigos, la distancia hasta sus casas, que ya no hay un clio que soporte tantas andanzas. 
Sólo he cambiado las gafas.. desde que empecé a ver diferente.
Ha cambiado la forma de mi ropero.. ahora lo llevo a cuestas en la espalda. Han cambiado algunas palabras, algunos gestos, pero un "te quiero" sigue significando lo mismo, y un abrazo es lo que más se necesita en medio de tanta gente ajena. Han cambiado algunos mares, pero es el mismo océano el que me úne a mis raíces. 
No es sólo un despertar en 2015, es un despertar lejos de casa, aunque siento que éste es mi hogar.
Poco en mi contextura física ha cambiado, pero sí en mi forma de caminar. Camino por Lisboa entre callejuelas, buscando hundirme en adoquines de antaño que me recuerdan al ayer. Busco esos olores en el puerto, escuchando nuevas partidas cada día desde un barco muy distinto al que rememoro en su sonido. Busco en la mirada de la gente, y veo qué los trae enamorados de éste lugar. 
Un día, no es más que un día.. tiempo que pasa y se va. Un día tomas decisiones que pueden marcarte para el resto de tu vida. Un día despertás deseando que todo haya cambiado, que esas cosas horribles que ves a diario hayan sido parte de una pesadilla.. Pero abrís los ojos y nada ha cambiado.. Tal vez cambia la ruta por donde buscas esos sueños tan recurrentes que te llevan a tu tranquilidad, a tu felicidad. Pero nunca hay que dejar de caminar.
Hoy.. un día significa un año, un despertar, un lugar, montones de cosas nuevas, montones de cosas a las cuales acostumbrarse resulta tan fácil. 
Un día es saudade, es abrir la puerta para dejar entrar a todas esas personas que están en otro lugar, es dejar entrar el viento que te empape la cara de frescura, es el tiempo que te lleva sin parar.
Cuando soñás, te cabe toda tu vida en un minuto.. No dejes que en un minuto se te pase una vida..
Hoy..Un día significa una vida, y estoy deseosa de encontrarme con ella minuto a minuto.    

jueves, 25 de diciembre de 2014

Los hay..

Hay quienes esperan y quienes corren,
hay quienes duermen y quienes sueñan,
hay quienes gritan y quienes cantan,
hay de los que prefieren hamacas y otros de montañas rusas,
hay charcos y hay océanos, pero en ambos se refleja el mismo cielo.

Los hay quienes prefieren el café templado,
los hay quienes prefieren mirar para otro lado,
los hay quienes encierran la libertad,
hay de los que odian y aman.. la humanidad.

Hay de los rumores pero también susurros,
hay quienes lloran sus penas pero también sus alegrías,
sigue habiendo hambre y también muchos "dulces",
acá no hay de los que viven y mueren en la calle.

Hay muchos que hablan y muchos que escuchan,
hay proyectos y hay aventuras,
hay errores y desaciertos..
pero los hay de los que nos muestran el camino correcto.

Hay una familia que espera un regreso,
hay un corazón que llora en silencio,
hay un hueco para cada beso,
hay copas llenas de gracias que brindan en espacios vacíos..

Si hay tantas cosas, y uno añora, uno sueña, uno espera y desea, se siente poseedor de tantas cosas que hay y tenemos y otras que no están exactamente dónde o cómo queremos.. Por qué nos sentimos tan enteros y a pedazos a la vez.. pero de pedacitos que vamos uniendo y armando de cada persona que nos toca, de cada cielo que llueve, de cada recuerdo que alimenta nuestro corazón frío, de cada palabra tirada en lágrimas, de cada cosita que nos hace especiales, nos hace únicos...
Se pasan tantas cosas que uno al final termina entendiendo que se gana más, mucho más de lo que se siente perdido... Porque siempre nos volveremos a encontrar.

sábado, 29 de noviembre de 2014

Escucharse a uno mismo

Cuando nos lanzamos hacia alguna aventura, sea cual sea, creemos que estamos abiertamente preparados para recibir todo el conocimiento que de ella recibiremos. Y como en un principio estamos vacíos de experiencia, nos es difícil interpretar todo lo que pasa a nuestro al rededor. 
Personalmente, empecé mi viaje con una idea, unas metas, que poco a poco fueron cambiando precisamente por la simple razón de que no estaba viendo con claridad lo que realmente estaba sucediendo. 
En estos casi 5 meses que llevo en España, he aprendido tantas cosas que, en el momento, no supe valorar el proceso de aprendizaje. Tuve que aceptar que mis tiempos no eran los mismos que los que realmente necesitaba o lo que el destino me deparaba, y no en vano todo ese proceso llegó en el curso correcto. Y pude cultivar lo que hace tanto tiempo necesitaba trabajar: La paciencia.
Tuve oportunidad de trabajar en cosas que siempre quise hacer, como fue colaborar en un programa de radio, compartiendo experiencia con gente muy muy bonita que me llevaré siempre; verme dejando CV en historias que no conocía y aprendiendo a hacer cosas que siempre me negué a hacer, como fue vender pólizas de seguros llamando por teléfono a 30 clientes en una mañana, concertando citas y convenciendo de por qué debían escucharme a mí y no a otro para contratar un servicio que nadie había pedido; Luego volví un poco a mi terreno y conseguí trabajo en un bar, donde pensé que estaría más cómoda y resultó que tuve que, una vez más, poner la cara, aceptar y aprender a hacerme respetar y a no firmar cualquier papelito que me ponen en frente confiando en la buena fe de las personas. Como si mi estado de nervios no estaba llegando a su límite, me enfermé de una otitis casual que luego empeoró y se extendió varios días, rechazando el antibiótico y generando cuadros de alergia insoportables donde ya estaba comenzando a creer en la mala suerte.. Pero ahí me di cuenta.. que mi cuerpo hablaba por sí solo y que yo necesitaba escucharlo. 
Cuando todo lo que nos pasa podemos convertirlo en energía interior, ésta hace funcionar a nuestra mente con pensamientos que vienen de lo más noble que tenemos. Son nuestras intuiciones. Aparecen de cualquier manera para dirigirnos, guiarnos.
No pensé que cosas tan simples pudieran mostrarnos cosas tan complejas. Me encontraba en un lugar donde siempre quise estar, viviendo experiencias únicas por naturaleza, y no estaba prestando atención a los detalles.. O mejor dicho, estaba equivocada en lo que yo quería ver. Nos cuesta asumir que lo que queremos no es siempre lo correcto, o que las formas no se adaptan a nuestro contexto. 
Entonces estamos preparados conscientemente para hacer que empiece a fluir y generar las coincidencias que nos impulsarán hacia adelante. 
Hoy estoy trabajando para una ONG, intentando concienciar a la gente de que hay problemas que van más allá de nosotros, que hay otras realidades que no tenemos ni idea y que hay gente que necesita nuestra ayuda. Yo no sé si es el mejor o el peor trabajo, pero sé que me dejará muchas cosas nuevas y voy a seguir aprendiendo en el camino que me queda.
Cuando uno es consciente de los problemas de ese momento, se recibe una especie de dirección intuitiva sobre lo que debe hacer y sobre el punto a donde debe ir. Lo difícil en la vida no es encontrar respuesta a nuestras preguntas reales, lo difícil es encontrar dichas preguntas reales, las efectivas. 
Si hemos encontrado las preguntas adecuadas, las señales que debemos escuchar, las respuestas llegarán siempre. 


"Al final, todo saldrá bien. Y si no sale bien, es que todavía no es el final."

viernes, 14 de noviembre de 2014

Déjà vu

Hoy tengo un deseo, no como el resto de los días. Es más una necesidad. Ganas! de expresar tantas cosas que tengo adentro. Aunque parece fácil escribir, no son tan simples las palabras que puedan darle vida a los sentimientos.. Y con tantas cosas por decir, uno suele confundir esas letras, suele darle vueltas y vueltas a sus significados. Como una canción y sus múltiples interpretaciones. Como una obra de arte y tantas visiones como espectadores la recreen, la absorban, la escurran, la tomen y vuelvan a volcar.
Cada día que pasa, el camino se va abriendo a todas las cosas que puedas mirar o aquellas que quieras tocar, sentís que el mundo te pertenece, que no hay lugares donde no puedas llegar. En un instante, ponés pausa y decís: "por aquí ya estuve.. (te largas a reír)". Una canción te hace vivir un deja vu, sentís ese olor en esa charla de verano, ves el sol reflejarse en los rostros, escuchas las risas en bucle y no parás de sonreír aunque sigas con los ojos cerrados o simplemente mirando a un punto fijo en esa especie de agujero negro que se abrió. 
Miro para atrás, y me encanta lo que veo. Y es esa satisfacción de poder ir hacia adelante sin nada que te ate, sin remordimientos, sin equipaje, aunque cargada de todos esos recuerdos, tantas imágenes que quedan grabadas en este instante eterno y fugaz. 
Cómo nos cuesta tener este flashback, esperamos demasiado para darnos cuenta de que todo lo que vivimos es un increíble aprendizaje y una inmensa aventura. 
Será que a medida que pasa el tiempo y vamos creciendo, entendemos mejor esas cosas que no se pudieron concretar, o esas que hicimos sin querer. Nos sonrojamos ridiculizados de las reacciones impulsivas que nos llevaron a cometer locuras tan lindas y arriesgadas.
No hay nada más lindo que la sensación de ir cruzando una vida tan llena de emociones, de haber compartido con gente de corazón tan grande los mejores momentos de ese camino que tiene tantas vueltas que nunca terminamos de encontrar todos los secretitos escondidos por ahí, pequeños guiños que nos hacen unir con un hilo delicado, como bordando, todas nuestras historias.
Un paso le sigue al otro, una historia se cierra para comenzar una nueva, una etapa concluye para seguir avanzando, llegan esos momentos soñados para seguir soñando.
Ves ese momento especial, de esa persona especial, donde y cuando siempre quisiste estar.. Pero ya tenemos sabido que prometemos cosas que no siempre podemos cumplir, aunque son promesas de corazón y eso es lo que vale. 
La cabeza nos puede aconsejar, pero el corazón tiene la última palabra siempre.
Tantos amigos en el corazón y presentes en este deja vu, que me hace poner piel de gallina y escuchar esas canciones tristes para sentirme mejor. 
Tantos momentos que quedan atrás, y tantos por venir que no puedo aguantar la emoción de verme ahí,  creciendo, respirando, caminando hacia los nuevos caminos de este mundo que tengo al frente. 

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Mi madre

"Madre mía", "Madre hay una sola"..
"Me cao en la má.." - como dicen acá.
En varias oportunidades y expresiones nos acordamos de las madres. A veces más de las ajenas que de las propias.
Hoy es una ocasión especial y no por eso hace a ella más importante de lo que ya es.
Mis amigos tienen muy presente a mi madre.. no al pedo hace las mejores milanesas napolitanas.
Yo sí que me acuerdo de mi vieja.. tantas veces llevándome al cole (bueno, a la facu también) las cosas que me había olvidado.. Pero es algo recíproco, "hereditario" diría ella, la capacidad de ser tan dispersas y olvidadizas.
Mi vieja tiene muchos adjetivos (menos el de vieja, que es sustantivo), y aunque el de cocinera no es el que mejor la define, hay que darle crédito por tantos inviernos llegando al cole con su comida calentita provocando la envidia de mis amigos.
Ella es un ejemplo de valor, perseverancia y humildad. Es luchadora y siempre va con sus ideales al frente, hasta el final.
Me enseñó.. que uno es lo que es, pero no debe dejar de trabajar por lo que quiere llegar a ser.. Que una cadena es tan fuerte como su eslabón más débil.. Que una mano lava la otra.. Que no hay dos sin tres.. y tantos dichos que no creo que ella haya inventado pero sí que les dio el significado y la explicación viviente.
Estoy segura de que ella cometió sus errores tanto como que tuvo el valor de aprender y la fuerza para levantarse. 
Estoy segura que no es invencible, pero sí de que es una supermamá. 
Ella cree que se perdió de muchas cosas, momentos, ocasiones, palabras, pero a la distancia, estoy segura que recuerda todas las cosas que pasamos juntas en la vida.
Tener que explicarte 20 veces las cosas, llamarte otras 20 cuando mirás la novela, que te duermas leyendo un libro o mirando una peli, que me hayas dejado olvidada varias veces en la escuela o el club, que hayas llegado tarde a mi cumple de 15 y recepción.. te hacen aún más grande en tu esencia. No cambiaría ni un segundo de todo eso. Gracias por tanto ma! te amo.
Feliz cumpleaños!