Hay quienes esperan y quienes corren,
hay quienes duermen y quienes sueñan,
hay quienes gritan y quienes cantan,
hay de los que prefieren hamacas y otros de montañas rusas,
hay charcos y hay océanos, pero en ambos se refleja el mismo cielo.
Los hay quienes prefieren el café templado,
los hay quienes prefieren mirar para otro lado,
los hay quienes encierran la libertad,
hay de los que odian y aman.. la humanidad.
Hay de los rumores pero también susurros,
hay quienes lloran sus penas pero también sus alegrías,
sigue habiendo hambre y también muchos "dulces",
acá no hay de los que viven y mueren en la calle.
Hay muchos que hablan y muchos que escuchan,
hay proyectos y hay aventuras,
hay errores y desaciertos..
pero los hay de los que nos muestran el camino correcto.
Hay una familia que espera un regreso,
hay un corazón que llora en silencio,
hay un hueco para cada beso,
hay copas llenas de gracias que brindan en espacios vacíos..
Si hay tantas cosas, y uno añora, uno sueña, uno espera y desea, se siente poseedor de tantas cosas que hay y tenemos y otras que no están exactamente dónde o cómo queremos.. Por qué nos sentimos tan enteros y a pedazos a la vez.. pero de pedacitos que vamos uniendo y armando de cada persona que nos toca, de cada cielo que llueve, de cada recuerdo que alimenta nuestro corazón frío, de cada palabra tirada en lágrimas, de cada cosita que nos hace especiales, nos hace únicos...
Se pasan tantas cosas que uno al final termina entendiendo que se gana más, mucho más de lo que se siente perdido... Porque siempre nos volveremos a encontrar.
"Sólo las personas que se atreven a ir demasiado lejos, logran descubrir hasta dónde pueden llegar" T.S.Eliot
jueves, 25 de diciembre de 2014
sábado, 29 de noviembre de 2014
Escucharse a uno mismo
Cuando nos lanzamos hacia alguna aventura, sea cual sea, creemos que estamos abiertamente preparados para recibir todo el conocimiento que de ella recibiremos. Y como en un principio estamos vacíos de experiencia, nos es difícil interpretar todo lo que pasa a nuestro al rededor.
Personalmente, empecé mi viaje con una idea, unas metas, que poco a poco fueron cambiando precisamente por la simple razón de que no estaba viendo con claridad lo que realmente estaba sucediendo.
En estos casi 5 meses que llevo en España, he aprendido tantas cosas que, en el momento, no supe valorar el proceso de aprendizaje. Tuve que aceptar que mis tiempos no eran los mismos que los que realmente necesitaba o lo que el destino me deparaba, y no en vano todo ese proceso llegó en el curso correcto. Y pude cultivar lo que hace tanto tiempo necesitaba trabajar: La paciencia.
Tuve oportunidad de trabajar en cosas que siempre quise hacer, como fue colaborar en un programa de radio, compartiendo experiencia con gente muy muy bonita que me llevaré siempre; verme dejando CV en historias que no conocía y aprendiendo a hacer cosas que siempre me negué a hacer, como fue vender pólizas de seguros llamando por teléfono a 30 clientes en una mañana, concertando citas y convenciendo de por qué debían escucharme a mí y no a otro para contratar un servicio que nadie había pedido; Luego volví un poco a mi terreno y conseguí trabajo en un bar, donde pensé que estaría más cómoda y resultó que tuve que, una vez más, poner la cara, aceptar y aprender a hacerme respetar y a no firmar cualquier papelito que me ponen en frente confiando en la buena fe de las personas. Como si mi estado de nervios no estaba llegando a su límite, me enfermé de una otitis casual que luego empeoró y se extendió varios días, rechazando el antibiótico y generando cuadros de alergia insoportables donde ya estaba comenzando a creer en la mala suerte.. Pero ahí me di cuenta.. que mi cuerpo hablaba por sí solo y que yo necesitaba escucharlo.
Cuando todo lo que nos pasa podemos convertirlo en energía interior, ésta hace funcionar a nuestra mente con pensamientos que vienen de lo más noble que tenemos. Son nuestras intuiciones. Aparecen de cualquier manera para dirigirnos, guiarnos.
No pensé que cosas tan simples pudieran mostrarnos cosas tan complejas. Me encontraba en un lugar donde siempre quise estar, viviendo experiencias únicas por naturaleza, y no estaba prestando atención a los detalles.. O mejor dicho, estaba equivocada en lo que yo quería ver. Nos cuesta asumir que lo que queremos no es siempre lo correcto, o que las formas no se adaptan a nuestro contexto.
Entonces estamos preparados conscientemente para hacer que empiece a fluir y generar las coincidencias que nos impulsarán hacia adelante.
Hoy estoy trabajando para una ONG, intentando concienciar a la gente de que hay problemas que van más allá de nosotros, que hay otras realidades que no tenemos ni idea y que hay gente que necesita nuestra ayuda. Yo no sé si es el mejor o el peor trabajo, pero sé que me dejará muchas cosas nuevas y voy a seguir aprendiendo en el camino que me queda.
Cuando uno es consciente de los problemas de ese momento, se recibe una especie de dirección intuitiva sobre lo que debe hacer y sobre el punto a donde debe ir. Lo difícil en la vida no es encontrar respuesta a nuestras preguntas reales, lo difícil es encontrar dichas preguntas reales, las efectivas.
Si hemos encontrado las preguntas adecuadas, las señales que debemos escuchar, las respuestas llegarán siempre.
"Al final, todo saldrá bien. Y si no sale bien, es que todavía no es el final."


Personalmente, empecé mi viaje con una idea, unas metas, que poco a poco fueron cambiando precisamente por la simple razón de que no estaba viendo con claridad lo que realmente estaba sucediendo.
En estos casi 5 meses que llevo en España, he aprendido tantas cosas que, en el momento, no supe valorar el proceso de aprendizaje. Tuve que aceptar que mis tiempos no eran los mismos que los que realmente necesitaba o lo que el destino me deparaba, y no en vano todo ese proceso llegó en el curso correcto. Y pude cultivar lo que hace tanto tiempo necesitaba trabajar: La paciencia.
Cuando todo lo que nos pasa podemos convertirlo en energía interior, ésta hace funcionar a nuestra mente con pensamientos que vienen de lo más noble que tenemos. Son nuestras intuiciones. Aparecen de cualquier manera para dirigirnos, guiarnos.No pensé que cosas tan simples pudieran mostrarnos cosas tan complejas. Me encontraba en un lugar donde siempre quise estar, viviendo experiencias únicas por naturaleza, y no estaba prestando atención a los detalles.. O mejor dicho, estaba equivocada en lo que yo quería ver. Nos cuesta asumir que lo que queremos no es siempre lo correcto, o que las formas no se adaptan a nuestro contexto.
Entonces estamos preparados conscientemente para hacer que empiece a fluir y generar las coincidencias que nos impulsarán hacia adelante.
Hoy estoy trabajando para una ONG, intentando concienciar a la gente de que hay problemas que van más allá de nosotros, que hay otras realidades que no tenemos ni idea y que hay gente que necesita nuestra ayuda. Yo no sé si es el mejor o el peor trabajo, pero sé que me dejará muchas cosas nuevas y voy a seguir aprendiendo en el camino que me queda.
Cuando uno es consciente de los problemas de ese momento, se recibe una especie de dirección intuitiva sobre lo que debe hacer y sobre el punto a donde debe ir. Lo difícil en la vida no es encontrar respuesta a nuestras preguntas reales, lo difícil es encontrar dichas preguntas reales, las efectivas.
Si hemos encontrado las preguntas adecuadas, las señales que debemos escuchar, las respuestas llegarán siempre.
"Al final, todo saldrá bien. Y si no sale bien, es que todavía no es el final."


viernes, 14 de noviembre de 2014
Déjà vu
Hoy tengo un deseo, no como el resto de los días. Es más una necesidad. Ganas! de expresar tantas cosas que tengo adentro. Aunque parece fácil escribir, no son tan simples las palabras que puedan darle vida a los sentimientos.. Y con tantas cosas por decir, uno suele confundir esas letras, suele darle vueltas y vueltas a sus significados. Como una canción y sus múltiples interpretaciones. Como una obra de arte y tantas visiones como espectadores la recreen, la absorban, la escurran, la tomen y vuelvan a volcar.
Cada día que pasa, el camino se va abriendo a todas las cosas que puedas mirar o aquellas que quieras tocar, sentís que el mundo te pertenece, que no hay lugares donde no puedas llegar. En un instante, ponés pausa y decís: "por aquí ya estuve.. (te largas a reír)". Una canción te hace vivir un deja vu, sentís ese olor en esa charla de verano, ves el sol reflejarse en los rostros, escuchas las risas en bucle y no parás de sonreír aunque sigas con los ojos cerrados o simplemente mirando a un punto fijo en esa especie de agujero negro que se abrió.
Miro para atrás, y me encanta lo que veo. Y es esa satisfacción de poder ir hacia adelante sin nada que te ate, sin remordimientos, sin equipaje, aunque cargada de todos esos recuerdos, tantas imágenes que quedan grabadas en este instante eterno y fugaz.
Cómo nos cuesta tener este flashback, esperamos demasiado para darnos cuenta de que todo lo que vivimos es un increíble aprendizaje y una inmensa aventura.
Será que a medida que pasa el tiempo y vamos creciendo, entendemos mejor esas cosas que no se pudieron concretar, o esas que hicimos sin querer. Nos sonrojamos ridiculizados de las reacciones impulsivas que nos llevaron a cometer locuras tan lindas y arriesgadas.
No hay nada más lindo que la sensación de ir cruzando una vida tan llena de emociones, de haber compartido con gente de corazón tan grande los mejores momentos de ese camino que tiene tantas vueltas que nunca terminamos de encontrar todos los secretitos escondidos por ahí, pequeños guiños que nos hacen unir con un hilo delicado, como bordando, todas nuestras historias.
Un paso le sigue al otro, una historia se cierra para comenzar una nueva, una etapa concluye para seguir avanzando, llegan esos momentos soñados para seguir soñando.
Ves ese momento especial, de esa persona especial, donde y cuando siempre quisiste estar.. Pero ya tenemos sabido que prometemos cosas que no siempre podemos cumplir, aunque son promesas de corazón y eso es lo que vale.
La cabeza nos puede aconsejar, pero el corazón tiene la última palabra siempre.
Tantos amigos en el corazón y presentes en este deja vu, que me hace poner piel de gallina y escuchar esas canciones tristes para sentirme mejor.
Tantos momentos que quedan atrás, y tantos por venir que no puedo aguantar la emoción de verme ahí, creciendo, respirando, caminando hacia los nuevos caminos de este mundo que tengo al frente.
Cada día que pasa, el camino se va abriendo a todas las cosas que puedas mirar o aquellas que quieras tocar, sentís que el mundo te pertenece, que no hay lugares donde no puedas llegar. En un instante, ponés pausa y decís: "por aquí ya estuve.. (te largas a reír)". Una canción te hace vivir un deja vu, sentís ese olor en esa charla de verano, ves el sol reflejarse en los rostros, escuchas las risas en bucle y no parás de sonreír aunque sigas con los ojos cerrados o simplemente mirando a un punto fijo en esa especie de agujero negro que se abrió.
Miro para atrás, y me encanta lo que veo. Y es esa satisfacción de poder ir hacia adelante sin nada que te ate, sin remordimientos, sin equipaje, aunque cargada de todos esos recuerdos, tantas imágenes que quedan grabadas en este instante eterno y fugaz.
Cómo nos cuesta tener este flashback, esperamos demasiado para darnos cuenta de que todo lo que vivimos es un increíble aprendizaje y una inmensa aventura.
Será que a medida que pasa el tiempo y vamos creciendo, entendemos mejor esas cosas que no se pudieron concretar, o esas que hicimos sin querer. Nos sonrojamos ridiculizados de las reacciones impulsivas que nos llevaron a cometer locuras tan lindas y arriesgadas.
No hay nada más lindo que la sensación de ir cruzando una vida tan llena de emociones, de haber compartido con gente de corazón tan grande los mejores momentos de ese camino que tiene tantas vueltas que nunca terminamos de encontrar todos los secretitos escondidos por ahí, pequeños guiños que nos hacen unir con un hilo delicado, como bordando, todas nuestras historias.
Un paso le sigue al otro, una historia se cierra para comenzar una nueva, una etapa concluye para seguir avanzando, llegan esos momentos soñados para seguir soñando.
Ves ese momento especial, de esa persona especial, donde y cuando siempre quisiste estar.. Pero ya tenemos sabido que prometemos cosas que no siempre podemos cumplir, aunque son promesas de corazón y eso es lo que vale.
La cabeza nos puede aconsejar, pero el corazón tiene la última palabra siempre.
Tantos amigos en el corazón y presentes en este deja vu, que me hace poner piel de gallina y escuchar esas canciones tristes para sentirme mejor.
Tantos momentos que quedan atrás, y tantos por venir que no puedo aguantar la emoción de verme ahí, creciendo, respirando, caminando hacia los nuevos caminos de este mundo que tengo al frente.
miércoles, 12 de noviembre de 2014
Mi madre
"Madre mía", "Madre hay una sola"..
"Me cao en la má.." - como dicen acá.
En varias oportunidades y expresiones nos acordamos de las madres. A veces más de las ajenas que de las propias.
Hoy es una ocasión especial y no por eso hace a ella más importante de lo que ya es.
Mis amigos tienen muy presente a mi madre.. no al pedo hace las mejores milanesas napolitanas.
Yo sí que me acuerdo de mi vieja.. tantas veces llevándome al cole (bueno, a la facu también) las cosas que me había olvidado.. Pero es algo recíproco, "hereditario" diría ella, la capacidad de ser tan dispersas y olvidadizas.
Mi vieja tiene muchos adjetivos (menos el de vieja, que es sustantivo), y aunque el de cocinera no es el que mejor la define, hay que darle crédito por tantos inviernos llegando al cole con su comida calentita provocando la envidia de mis amigos.
Ella es un ejemplo de valor, perseverancia y humildad. Es luchadora y siempre va con sus ideales al frente, hasta el final.
Me enseñó.. que uno es lo que es, pero no debe dejar de trabajar por lo que quiere llegar a ser.. Que una cadena es tan fuerte como su eslabón más débil.. Que una mano lava la otra.. Que no hay dos sin tres.. y tantos dichos que no creo que ella haya inventado pero sí que les dio el significado y la explicación viviente.
Estoy segura de que ella cometió sus errores tanto como que tuvo el valor de aprender y la fuerza para levantarse.
Estoy segura que no es invencible, pero sí de que es una supermamá.
Ella cree que se perdió de muchas cosas, momentos, ocasiones, palabras, pero a la distancia, estoy segura que recuerda todas las cosas que pasamos juntas en la vida.
Tener que explicarte 20 veces las cosas, llamarte otras 20 cuando mirás la novela, que te duermas leyendo un libro o mirando una peli, que me hayas dejado olvidada varias veces en la escuela o el club, que hayas llegado tarde a mi cumple de 15 y recepción.. te hacen aún más grande en tu esencia. No cambiaría ni un segundo de todo eso. Gracias por tanto ma! te amo.
Feliz cumpleaños!
"Me cao en la má.." - como dicen acá.
En varias oportunidades y expresiones nos acordamos de las madres. A veces más de las ajenas que de las propias.
Hoy es una ocasión especial y no por eso hace a ella más importante de lo que ya es.
Mis amigos tienen muy presente a mi madre.. no al pedo hace las mejores milanesas napolitanas.
Yo sí que me acuerdo de mi vieja.. tantas veces llevándome al cole (bueno, a la facu también) las cosas que me había olvidado.. Pero es algo recíproco, "hereditario" diría ella, la capacidad de ser tan dispersas y olvidadizas.
Mi vieja tiene muchos adjetivos (menos el de vieja, que es sustantivo), y aunque el de cocinera no es el que mejor la define, hay que darle crédito por tantos inviernos llegando al cole con su comida calentita provocando la envidia de mis amigos.
Ella es un ejemplo de valor, perseverancia y humildad. Es luchadora y siempre va con sus ideales al frente, hasta el final.
Me enseñó.. que uno es lo que es, pero no debe dejar de trabajar por lo que quiere llegar a ser.. Que una cadena es tan fuerte como su eslabón más débil.. Que una mano lava la otra.. Que no hay dos sin tres.. y tantos dichos que no creo que ella haya inventado pero sí que les dio el significado y la explicación viviente.
Estoy segura de que ella cometió sus errores tanto como que tuvo el valor de aprender y la fuerza para levantarse.
Estoy segura que no es invencible, pero sí de que es una supermamá.
Ella cree que se perdió de muchas cosas, momentos, ocasiones, palabras, pero a la distancia, estoy segura que recuerda todas las cosas que pasamos juntas en la vida.
Tener que explicarte 20 veces las cosas, llamarte otras 20 cuando mirás la novela, que te duermas leyendo un libro o mirando una peli, que me hayas dejado olvidada varias veces en la escuela o el club, que hayas llegado tarde a mi cumple de 15 y recepción.. te hacen aún más grande en tu esencia. No cambiaría ni un segundo de todo eso. Gracias por tanto ma! te amo.
Feliz cumpleaños!
miércoles, 1 de octubre de 2014
Madrid
Amaneciendo en la gran manzana española. Un amanecer que se anuncia en medio de la noche apagada de estrellas, de sol y nubes, callada todavía pero profunda en su silencio.
Sola, imaginando melodías que pudieran decorar la escena, que bien podía ser de una película de fin del mundo.. porque realmente y sorprendentemente me encontraba sola, dejando mi paso por el paseo de la castellana.
Por un momento me invadió la angustia de la alerta con la que me movía por las calles santafesinas en una situación similar. Es apabullante escuchar tus propios pasos rompiendo la calma (inesperada) de una ciudad que comenzaba a despertar en lo que sería un día espectacular.
Me costó un poco entender la simplicidad del metro. Comencé a pensar que llegaría algún guardia de seguridad para preguntarme por qué llevaba tanto tiempo en los andenes.. Y recordé una obra de teatro que fue muy recurrente en mi vida tanto actoral como de espectador. Me llené de algunas sonrisas para cargarlas a lo largo del día.
Después de caminar durante, al menos, una hora para distraer mi ansiedad, encontré un bar que parecía abrir para mí, ya que era el único por esa zona que encendía sus luces tan temprano. El olor a café recién molido me arrastró hacia adentro.
Las dos horas que tenía hasta que abriese la clínica (donde debía hacerme los rayos de tórax para la visa) se hicieron realmente muy cortas pasando de hoja en hoja el libro que me atrapó esa semana: "Las nueve revelaciones" (enteramente recomendable)
[dejo una reflexión sobre la revelación del día]
"La pugna por el poder"
Habla sobre los conflictos, investiga por qué los individuos se tratan con tanta violencia. Una violencia que que procede de un impulso que nos lleva (a los seres humanos) a intentar someter y dominar a nuestros semejantes. Si prestamos atención, en una conversación pueden suceder dos cosas: que un individuo se aleje sintiéndose fuerte o débil, según lo que haya ocurrido en la interacción.
Los seres humanos parecemos adoptar siempre una postura manipuladora. No importa cuáles sean las circunstancias de la situación ni el tema a tratar: nosotros nos preparamos para decir lo que más nos convenga con tal de salirnos con la nuestra en la conversación. Cada uno de nosotros tratamos de ser más inteligentes que el prójimo e imponerle nuestro control, no sólo en demostración al resto de las personas de lo fuerte que somos y lograr nuestra meta, sino por la exaltación que recibimos psicológicamente.
Éste es el motivo de que veamos en el mundo tantos conflictos irracionales.
Finalmente, en el mostrador de entrada de la clínica, me informan que sólo por la tarde va a estar el médico que me correspondía... A lo que en otro momento de mi vida hubiese re puteado, ahora era una regalo de unas horas para seguir pateando y descubriendo Madrid con luz, ahora, diurna.
Aunque a veces pareces un pelotudo buscándole siempre el lado bueno a las cosas y pensás que sólo estás disfrazando tu disconformidad con el destino, ASEGURO que vale la pena.. no se gana nada negativizando todo nuestro entorno.
En fin, me puse a disposición de esta ciudad, tan parecida (y tan distinta) a Buenos Aires, para que me mostrase lo mejor de un día otoñal.
Ignorando los paseos inducidos o anunciados a la puerta del sol y la vista de los altos edificios de Gran Vía, me entregué a la caminata libre, sólo mirando la gente, los autos, contemplando los tiempos y ahondando un poco en mis pensamientos, siéndome imposible evitar la comparación de las distintas realidades, como siempre.
Si el silencio en la madrugada me abrumó, la imponente biblioteca nacional es espeluznante, pero increíblemente acogedora en su grandeza para una "turis" como yo que se asombra de todo lo que ve. Y ahora no sólo escuchaba mis propios pasos, sino también mi respiración.
La arquitectura, la disposición, la prolijidad, las costumbres y, casi sin querer, los parques del retiro que, sin duda, penetraron en todos mis sentidos y enamoraron a mi cámara. "Tan a gusto en mi tranquilidad".
El otoño hacía su magia sobre todo lo que tocaba: el aire; el cielo; los árboles; animales y las personas, por supuesto, que, a mi parecer, lograban colgar sus preocupaciones, problemas y miradas de turista en la gran entrada (parques del retiro) para hacerse parte de esa naturaleza que parecía reconfortar a todo transeúnte.
En total calma y dibujando una sonrisa en mi boca, la quinta revelación me entraba por todo el cuerpo, calentándose bajo un sol que aparecía y desaparecía detrás de unas nubes.
Emprendí mi vuelta apreciando ya la tarde por una ruta distinta hacia la clínica. Me sentía llena de vida, de ganas, aunque con los pies cansados debido a un calzado poco adecuado para 7 horas de caminata. Pero la felicidad me inundaba luego de tener en mis manos el certificado que me permitiría la aprobación definitiva de mi visa a Nueva Zelanda.
Sola, imaginando melodías que pudieran decorar la escena, que bien podía ser de una película de fin del mundo.. porque realmente y sorprendentemente me encontraba sola, dejando mi paso por el paseo de la castellana.
Por un momento me invadió la angustia de la alerta con la que me movía por las calles santafesinas en una situación similar. Es apabullante escuchar tus propios pasos rompiendo la calma (inesperada) de una ciudad que comenzaba a despertar en lo que sería un día espectacular.
Me costó un poco entender la simplicidad del metro. Comencé a pensar que llegaría algún guardia de seguridad para preguntarme por qué llevaba tanto tiempo en los andenes.. Y recordé una obra de teatro que fue muy recurrente en mi vida tanto actoral como de espectador. Me llené de algunas sonrisas para cargarlas a lo largo del día.
Después de caminar durante, al menos, una hora para distraer mi ansiedad, encontré un bar que parecía abrir para mí, ya que era el único por esa zona que encendía sus luces tan temprano. El olor a café recién molido me arrastró hacia adentro.
Las dos horas que tenía hasta que abriese la clínica (donde debía hacerme los rayos de tórax para la visa) se hicieron realmente muy cortas pasando de hoja en hoja el libro que me atrapó esa semana: "Las nueve revelaciones" (enteramente recomendable)
[dejo una reflexión sobre la revelación del día]
"La pugna por el poder"
Habla sobre los conflictos, investiga por qué los individuos se tratan con tanta violencia. Una violencia que que procede de un impulso que nos lleva (a los seres humanos) a intentar someter y dominar a nuestros semejantes. Si prestamos atención, en una conversación pueden suceder dos cosas: que un individuo se aleje sintiéndose fuerte o débil, según lo que haya ocurrido en la interacción.
Los seres humanos parecemos adoptar siempre una postura manipuladora. No importa cuáles sean las circunstancias de la situación ni el tema a tratar: nosotros nos preparamos para decir lo que más nos convenga con tal de salirnos con la nuestra en la conversación. Cada uno de nosotros tratamos de ser más inteligentes que el prójimo e imponerle nuestro control, no sólo en demostración al resto de las personas de lo fuerte que somos y lograr nuestra meta, sino por la exaltación que recibimos psicológicamente.
Éste es el motivo de que veamos en el mundo tantos conflictos irracionales.
Finalmente, en el mostrador de entrada de la clínica, me informan que sólo por la tarde va a estar el médico que me correspondía... A lo que en otro momento de mi vida hubiese re puteado, ahora era una regalo de unas horas para seguir pateando y descubriendo Madrid con luz, ahora, diurna.Aunque a veces pareces un pelotudo buscándole siempre el lado bueno a las cosas y pensás que sólo estás disfrazando tu disconformidad con el destino, ASEGURO que vale la pena.. no se gana nada negativizando todo nuestro entorno.
En fin, me puse a disposición de esta ciudad, tan parecida (y tan distinta) a Buenos Aires, para que me mostrase lo mejor de un día otoñal.
Ignorando los paseos inducidos o anunciados a la puerta del sol y la vista de los altos edificios de Gran Vía, me entregué a la caminata libre, sólo mirando la gente, los autos, contemplando los tiempos y ahondando un poco en mis pensamientos, siéndome imposible evitar la comparación de las distintas realidades, como siempre.
Si el silencio en la madrugada me abrumó, la imponente biblioteca nacional es espeluznante, pero increíblemente acogedora en su grandeza para una "turis" como yo que se asombra de todo lo que ve. Y ahora no sólo escuchaba mis propios pasos, sino también mi respiración.
En total calma y dibujando una sonrisa en mi boca, la quinta revelación me entraba por todo el cuerpo, calentándose bajo un sol que aparecía y desaparecía detrás de unas nubes.
Emprendí mi vuelta apreciando ya la tarde por una ruta distinta hacia la clínica. Me sentía llena de vida, de ganas, aunque con los pies cansados debido a un calzado poco adecuado para 7 horas de caminata. Pero la felicidad me inundaba luego de tener en mis manos el certificado que me permitiría la aprobación definitiva de mi visa a Nueva Zelanda.
jueves, 25 de septiembre de 2014
Éxtasis
Si hace meses que no parás de hablar de lo mismo,
si todos tus amigos y familiares ya te escucharon la historia infinidad de veces,
si lo único que ves en internet son opciones de vuelos, forma de cambiar pesos a dólares en precio oficial, fotos de lugares, esos miles de grupos de viajeros en facebook a los que te uniste y te llenan de notificaciones pero aún así lees con demandante frecuencia,
si leíste de arriba a abajo ida y vuelta y al revés el blog: "yomeanimoyvos.com",
si no dejaste dormir a Berna porque se te ocurrió que tu pregunta nunca nadie la hizo ni la respondió,
si esta última semana fue caótica y tu cabeza no paraba de generar preguntas, de analizar situaciones, de pensar insólitos "planes B"...
Sí.. Estabas a la espera de ese gran momento. Aplicar para la bendita visa Working Holiday para Nueva Zelanda...
Todos los que nos metemos ideas locas en la cabeza, la llenamos de sueños y trabajamos día a día en intentar realizarlos, sabemos la felicidad que nos llena el alma cuando vamos dando paso a paso, alimentando cada esperanza un poquito más, dándonos a sorbos un respiro de aliento.
Tu vida empieza a cambiar poco a poco.
De repente hacés amigos o compañeros con mayor facilidad y rapidez.
Te llenás de buenas intenciones sabiendo y esperando lo mismo del resto de las personas, cuando antes no creías en esa posibilidad.
Te atreves a hacer cosas que antes no harías y empezas a cambiar tu perspectiva.
Lográs centrarte de la manera más óptima en tus proyectos y tu rutina se convierte en planes para alcanzarlos.
Comenzás a entender esas palabras que te dijeron tu mamá, tu papá, tu abuela, tus amigos; y aquellas que callaron tus hermanos u otros seres queridos.
La proyección de tu energía sobre las cosas no te cambia sólo a vos, sino también a tu entorno, y hacés la transición mucho más agradable y te enorgulleces de pequeños logros que veas a tu alrededor.
En este momento quisieras hacer muchas cosas que no hiciste, decir esas palabras que callaste, poder guardar los abrazos en un rincón donde siempre puedas volver a tenerlos...
Pero acá empieza tu aventura. Ese paso que te atreviste a dar sin muchas seguridades, golpeándote con cosas que no anticipaste y aprendiendo de los tropezones que no logran hacerte caer la ilusión.
Siempre digo que no hay un manual sobre cómo avanzar en la vida, cuándo correr, cuando caminar, cuando saltar. Pero si lo hubiera, no querría conocerlo. Es increíble sorprenderse a uno mismo ya en el riesgo, ya en el camino.. y lo que sé, es que nunca hay que parar.
Te llenás de las opiniones de mucha gente, y es bueno escuchar sobre todo a los que están siempre a tu lado, pero al final tenés que saber obrar por vos mismo.
Muchas veces nos impacientamos y queremos que las cosas nos sucedan a nuestro antojo y a nuestro ritmo. Lo sorprendente es que hay un destino esperándonos y llega al momento preciso. Nos cuesta entenderlo, pero siempre terminamos aceptándolo al ver que es lo mejor para nosotros. La cosas no llegan solas, pero llegan; tenemos que trabajar para lograr nuestros objetivos, pero también dejar fluir.
Hoy, me siento en estado de Éxtasis porque conseguí dar un paso más en mi camino, donde se cruzan rutas, se cruzan tiempos, se cruzan historias. Y lo disfruto plenamente.
Hoy obtuve la tan esperada Visa Working Holiday Nueva Zelanda..
Y todo lo que está por venir...?
;)
si todos tus amigos y familiares ya te escucharon la historia infinidad de veces,
si lo único que ves en internet son opciones de vuelos, forma de cambiar pesos a dólares en precio oficial, fotos de lugares, esos miles de grupos de viajeros en facebook a los que te uniste y te llenan de notificaciones pero aún así lees con demandante frecuencia,
si leíste de arriba a abajo ida y vuelta y al revés el blog: "yomeanimoyvos.com",
si no dejaste dormir a Berna porque se te ocurrió que tu pregunta nunca nadie la hizo ni la respondió,
si esta última semana fue caótica y tu cabeza no paraba de generar preguntas, de analizar situaciones, de pensar insólitos "planes B"...
Sí.. Estabas a la espera de ese gran momento. Aplicar para la bendita visa Working Holiday para Nueva Zelanda...
Todos los que nos metemos ideas locas en la cabeza, la llenamos de sueños y trabajamos día a día en intentar realizarlos, sabemos la felicidad que nos llena el alma cuando vamos dando paso a paso, alimentando cada esperanza un poquito más, dándonos a sorbos un respiro de aliento.
Tu vida empieza a cambiar poco a poco.
De repente hacés amigos o compañeros con mayor facilidad y rapidez.
Te llenás de buenas intenciones sabiendo y esperando lo mismo del resto de las personas, cuando antes no creías en esa posibilidad.
Te atreves a hacer cosas que antes no harías y empezas a cambiar tu perspectiva.
Lográs centrarte de la manera más óptima en tus proyectos y tu rutina se convierte en planes para alcanzarlos.
Comenzás a entender esas palabras que te dijeron tu mamá, tu papá, tu abuela, tus amigos; y aquellas que callaron tus hermanos u otros seres queridos.
La proyección de tu energía sobre las cosas no te cambia sólo a vos, sino también a tu entorno, y hacés la transición mucho más agradable y te enorgulleces de pequeños logros que veas a tu alrededor.
En este momento quisieras hacer muchas cosas que no hiciste, decir esas palabras que callaste, poder guardar los abrazos en un rincón donde siempre puedas volver a tenerlos...
Pero acá empieza tu aventura. Ese paso que te atreviste a dar sin muchas seguridades, golpeándote con cosas que no anticipaste y aprendiendo de los tropezones que no logran hacerte caer la ilusión.
Siempre digo que no hay un manual sobre cómo avanzar en la vida, cuándo correr, cuando caminar, cuando saltar. Pero si lo hubiera, no querría conocerlo. Es increíble sorprenderse a uno mismo ya en el riesgo, ya en el camino.. y lo que sé, es que nunca hay que parar.
Te llenás de las opiniones de mucha gente, y es bueno escuchar sobre todo a los que están siempre a tu lado, pero al final tenés que saber obrar por vos mismo.
Muchas veces nos impacientamos y queremos que las cosas nos sucedan a nuestro antojo y a nuestro ritmo. Lo sorprendente es que hay un destino esperándonos y llega al momento preciso. Nos cuesta entenderlo, pero siempre terminamos aceptándolo al ver que es lo mejor para nosotros. La cosas no llegan solas, pero llegan; tenemos que trabajar para lograr nuestros objetivos, pero también dejar fluir.
Hoy, me siento en estado de Éxtasis porque conseguí dar un paso más en mi camino, donde se cruzan rutas, se cruzan tiempos, se cruzan historias. Y lo disfruto plenamente.
Hoy obtuve la tan esperada Visa Working Holiday Nueva Zelanda..
Y todo lo que está por venir...?
;)
viernes, 19 de septiembre de 2014
Hogar
Resulta que..
Caminar sobre el asfalto caliente descalza,
sentir el pasto y el rocío colarse entre mis dedos,
el sol que mueve mis pestañas,
hundirme en el viento y la lluvia;
me hacen sentir en casa.
Caminar sobre el asfalto caliente descalza,
sentir el pasto y el rocío colarse entre mis dedos,
el sol que mueve mis pestañas,
hundirme en el viento y la lluvia;
me hacen sentir en casa.
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