"Madre mía", "Madre hay una sola"..
"Me cao en la má.." - como dicen acá.
En varias oportunidades y expresiones nos acordamos de las madres. A veces más de las ajenas que de las propias.
Hoy es una ocasión especial y no por eso hace a ella más importante de lo que ya es.
Mis amigos tienen muy presente a mi madre.. no al pedo hace las mejores milanesas napolitanas.
Yo sí que me acuerdo de mi vieja.. tantas veces llevándome al cole (bueno, a la facu también) las cosas que me había olvidado.. Pero es algo recíproco, "hereditario" diría ella, la capacidad de ser tan dispersas y olvidadizas.
Mi vieja tiene muchos adjetivos (menos el de vieja, que es sustantivo), y aunque el de cocinera no es el que mejor la define, hay que darle crédito por tantos inviernos llegando al cole con su comida calentita provocando la envidia de mis amigos.
Ella es un ejemplo de valor, perseverancia y humildad. Es luchadora y siempre va con sus ideales al frente, hasta el final.
Me enseñó.. que uno es lo que es, pero no debe dejar de trabajar por lo que quiere llegar a ser.. Que una cadena es tan fuerte como su eslabón más débil.. Que una mano lava la otra.. Que no hay dos sin tres.. y tantos dichos que no creo que ella haya inventado pero sí que les dio el significado y la explicación viviente.
Estoy segura de que ella cometió sus errores tanto como que tuvo el valor de aprender y la fuerza para levantarse.
Estoy segura que no es invencible, pero sí de que es una supermamá.
Ella cree que se perdió de muchas cosas, momentos, ocasiones, palabras, pero a la distancia, estoy segura que recuerda todas las cosas que pasamos juntas en la vida.
Tener que explicarte 20 veces las cosas, llamarte otras 20 cuando mirás la novela, que te duermas leyendo un libro o mirando una peli, que me hayas dejado olvidada varias veces en la escuela o el club, que hayas llegado tarde a mi cumple de 15 y recepción.. te hacen aún más grande en tu esencia. No cambiaría ni un segundo de todo eso. Gracias por tanto ma! te amo.
Feliz cumpleaños!
"Sólo las personas que se atreven a ir demasiado lejos, logran descubrir hasta dónde pueden llegar" T.S.Eliot
miércoles, 12 de noviembre de 2014
miércoles, 1 de octubre de 2014
Madrid
Amaneciendo en la gran manzana española. Un amanecer que se anuncia en medio de la noche apagada de estrellas, de sol y nubes, callada todavía pero profunda en su silencio.
Sola, imaginando melodías que pudieran decorar la escena, que bien podía ser de una película de fin del mundo.. porque realmente y sorprendentemente me encontraba sola, dejando mi paso por el paseo de la castellana.
Por un momento me invadió la angustia de la alerta con la que me movía por las calles santafesinas en una situación similar. Es apabullante escuchar tus propios pasos rompiendo la calma (inesperada) de una ciudad que comenzaba a despertar en lo que sería un día espectacular.
Me costó un poco entender la simplicidad del metro. Comencé a pensar que llegaría algún guardia de seguridad para preguntarme por qué llevaba tanto tiempo en los andenes.. Y recordé una obra de teatro que fue muy recurrente en mi vida tanto actoral como de espectador. Me llené de algunas sonrisas para cargarlas a lo largo del día.
Después de caminar durante, al menos, una hora para distraer mi ansiedad, encontré un bar que parecía abrir para mí, ya que era el único por esa zona que encendía sus luces tan temprano. El olor a café recién molido me arrastró hacia adentro.
Las dos horas que tenía hasta que abriese la clínica (donde debía hacerme los rayos de tórax para la visa) se hicieron realmente muy cortas pasando de hoja en hoja el libro que me atrapó esa semana: "Las nueve revelaciones" (enteramente recomendable)
[dejo una reflexión sobre la revelación del día]
"La pugna por el poder"
Habla sobre los conflictos, investiga por qué los individuos se tratan con tanta violencia. Una violencia que que procede de un impulso que nos lleva (a los seres humanos) a intentar someter y dominar a nuestros semejantes. Si prestamos atención, en una conversación pueden suceder dos cosas: que un individuo se aleje sintiéndose fuerte o débil, según lo que haya ocurrido en la interacción.
Los seres humanos parecemos adoptar siempre una postura manipuladora. No importa cuáles sean las circunstancias de la situación ni el tema a tratar: nosotros nos preparamos para decir lo que más nos convenga con tal de salirnos con la nuestra en la conversación. Cada uno de nosotros tratamos de ser más inteligentes que el prójimo e imponerle nuestro control, no sólo en demostración al resto de las personas de lo fuerte que somos y lograr nuestra meta, sino por la exaltación que recibimos psicológicamente.
Éste es el motivo de que veamos en el mundo tantos conflictos irracionales.
Finalmente, en el mostrador de entrada de la clínica, me informan que sólo por la tarde va a estar el médico que me correspondía... A lo que en otro momento de mi vida hubiese re puteado, ahora era una regalo de unas horas para seguir pateando y descubriendo Madrid con luz, ahora, diurna.
Aunque a veces pareces un pelotudo buscándole siempre el lado bueno a las cosas y pensás que sólo estás disfrazando tu disconformidad con el destino, ASEGURO que vale la pena.. no se gana nada negativizando todo nuestro entorno.
En fin, me puse a disposición de esta ciudad, tan parecida (y tan distinta) a Buenos Aires, para que me mostrase lo mejor de un día otoñal.
Ignorando los paseos inducidos o anunciados a la puerta del sol y la vista de los altos edificios de Gran Vía, me entregué a la caminata libre, sólo mirando la gente, los autos, contemplando los tiempos y ahondando un poco en mis pensamientos, siéndome imposible evitar la comparación de las distintas realidades, como siempre.
Si el silencio en la madrugada me abrumó, la imponente biblioteca nacional es espeluznante, pero increíblemente acogedora en su grandeza para una "turis" como yo que se asombra de todo lo que ve. Y ahora no sólo escuchaba mis propios pasos, sino también mi respiración.
La arquitectura, la disposición, la prolijidad, las costumbres y, casi sin querer, los parques del retiro que, sin duda, penetraron en todos mis sentidos y enamoraron a mi cámara. "Tan a gusto en mi tranquilidad".
El otoño hacía su magia sobre todo lo que tocaba: el aire; el cielo; los árboles; animales y las personas, por supuesto, que, a mi parecer, lograban colgar sus preocupaciones, problemas y miradas de turista en la gran entrada (parques del retiro) para hacerse parte de esa naturaleza que parecía reconfortar a todo transeúnte.
En total calma y dibujando una sonrisa en mi boca, la quinta revelación me entraba por todo el cuerpo, calentándose bajo un sol que aparecía y desaparecía detrás de unas nubes.
Emprendí mi vuelta apreciando ya la tarde por una ruta distinta hacia la clínica. Me sentía llena de vida, de ganas, aunque con los pies cansados debido a un calzado poco adecuado para 7 horas de caminata. Pero la felicidad me inundaba luego de tener en mis manos el certificado que me permitiría la aprobación definitiva de mi visa a Nueva Zelanda.
Sola, imaginando melodías que pudieran decorar la escena, que bien podía ser de una película de fin del mundo.. porque realmente y sorprendentemente me encontraba sola, dejando mi paso por el paseo de la castellana.
Por un momento me invadió la angustia de la alerta con la que me movía por las calles santafesinas en una situación similar. Es apabullante escuchar tus propios pasos rompiendo la calma (inesperada) de una ciudad que comenzaba a despertar en lo que sería un día espectacular.
Me costó un poco entender la simplicidad del metro. Comencé a pensar que llegaría algún guardia de seguridad para preguntarme por qué llevaba tanto tiempo en los andenes.. Y recordé una obra de teatro que fue muy recurrente en mi vida tanto actoral como de espectador. Me llené de algunas sonrisas para cargarlas a lo largo del día.
Después de caminar durante, al menos, una hora para distraer mi ansiedad, encontré un bar que parecía abrir para mí, ya que era el único por esa zona que encendía sus luces tan temprano. El olor a café recién molido me arrastró hacia adentro.
Las dos horas que tenía hasta que abriese la clínica (donde debía hacerme los rayos de tórax para la visa) se hicieron realmente muy cortas pasando de hoja en hoja el libro que me atrapó esa semana: "Las nueve revelaciones" (enteramente recomendable)
[dejo una reflexión sobre la revelación del día]
"La pugna por el poder"
Habla sobre los conflictos, investiga por qué los individuos se tratan con tanta violencia. Una violencia que que procede de un impulso que nos lleva (a los seres humanos) a intentar someter y dominar a nuestros semejantes. Si prestamos atención, en una conversación pueden suceder dos cosas: que un individuo se aleje sintiéndose fuerte o débil, según lo que haya ocurrido en la interacción.
Los seres humanos parecemos adoptar siempre una postura manipuladora. No importa cuáles sean las circunstancias de la situación ni el tema a tratar: nosotros nos preparamos para decir lo que más nos convenga con tal de salirnos con la nuestra en la conversación. Cada uno de nosotros tratamos de ser más inteligentes que el prójimo e imponerle nuestro control, no sólo en demostración al resto de las personas de lo fuerte que somos y lograr nuestra meta, sino por la exaltación que recibimos psicológicamente.
Éste es el motivo de que veamos en el mundo tantos conflictos irracionales.
Finalmente, en el mostrador de entrada de la clínica, me informan que sólo por la tarde va a estar el médico que me correspondía... A lo que en otro momento de mi vida hubiese re puteado, ahora era una regalo de unas horas para seguir pateando y descubriendo Madrid con luz, ahora, diurna.Aunque a veces pareces un pelotudo buscándole siempre el lado bueno a las cosas y pensás que sólo estás disfrazando tu disconformidad con el destino, ASEGURO que vale la pena.. no se gana nada negativizando todo nuestro entorno.
En fin, me puse a disposición de esta ciudad, tan parecida (y tan distinta) a Buenos Aires, para que me mostrase lo mejor de un día otoñal.
Ignorando los paseos inducidos o anunciados a la puerta del sol y la vista de los altos edificios de Gran Vía, me entregué a la caminata libre, sólo mirando la gente, los autos, contemplando los tiempos y ahondando un poco en mis pensamientos, siéndome imposible evitar la comparación de las distintas realidades, como siempre.
Si el silencio en la madrugada me abrumó, la imponente biblioteca nacional es espeluznante, pero increíblemente acogedora en su grandeza para una "turis" como yo que se asombra de todo lo que ve. Y ahora no sólo escuchaba mis propios pasos, sino también mi respiración.
En total calma y dibujando una sonrisa en mi boca, la quinta revelación me entraba por todo el cuerpo, calentándose bajo un sol que aparecía y desaparecía detrás de unas nubes.
Emprendí mi vuelta apreciando ya la tarde por una ruta distinta hacia la clínica. Me sentía llena de vida, de ganas, aunque con los pies cansados debido a un calzado poco adecuado para 7 horas de caminata. Pero la felicidad me inundaba luego de tener en mis manos el certificado que me permitiría la aprobación definitiva de mi visa a Nueva Zelanda.
jueves, 25 de septiembre de 2014
Éxtasis
Si hace meses que no parás de hablar de lo mismo,
si todos tus amigos y familiares ya te escucharon la historia infinidad de veces,
si lo único que ves en internet son opciones de vuelos, forma de cambiar pesos a dólares en precio oficial, fotos de lugares, esos miles de grupos de viajeros en facebook a los que te uniste y te llenan de notificaciones pero aún así lees con demandante frecuencia,
si leíste de arriba a abajo ida y vuelta y al revés el blog: "yomeanimoyvos.com",
si no dejaste dormir a Berna porque se te ocurrió que tu pregunta nunca nadie la hizo ni la respondió,
si esta última semana fue caótica y tu cabeza no paraba de generar preguntas, de analizar situaciones, de pensar insólitos "planes B"...
Sí.. Estabas a la espera de ese gran momento. Aplicar para la bendita visa Working Holiday para Nueva Zelanda...
Todos los que nos metemos ideas locas en la cabeza, la llenamos de sueños y trabajamos día a día en intentar realizarlos, sabemos la felicidad que nos llena el alma cuando vamos dando paso a paso, alimentando cada esperanza un poquito más, dándonos a sorbos un respiro de aliento.
Tu vida empieza a cambiar poco a poco.
De repente hacés amigos o compañeros con mayor facilidad y rapidez.
Te llenás de buenas intenciones sabiendo y esperando lo mismo del resto de las personas, cuando antes no creías en esa posibilidad.
Te atreves a hacer cosas que antes no harías y empezas a cambiar tu perspectiva.
Lográs centrarte de la manera más óptima en tus proyectos y tu rutina se convierte en planes para alcanzarlos.
Comenzás a entender esas palabras que te dijeron tu mamá, tu papá, tu abuela, tus amigos; y aquellas que callaron tus hermanos u otros seres queridos.
La proyección de tu energía sobre las cosas no te cambia sólo a vos, sino también a tu entorno, y hacés la transición mucho más agradable y te enorgulleces de pequeños logros que veas a tu alrededor.
En este momento quisieras hacer muchas cosas que no hiciste, decir esas palabras que callaste, poder guardar los abrazos en un rincón donde siempre puedas volver a tenerlos...
Pero acá empieza tu aventura. Ese paso que te atreviste a dar sin muchas seguridades, golpeándote con cosas que no anticipaste y aprendiendo de los tropezones que no logran hacerte caer la ilusión.
Siempre digo que no hay un manual sobre cómo avanzar en la vida, cuándo correr, cuando caminar, cuando saltar. Pero si lo hubiera, no querría conocerlo. Es increíble sorprenderse a uno mismo ya en el riesgo, ya en el camino.. y lo que sé, es que nunca hay que parar.
Te llenás de las opiniones de mucha gente, y es bueno escuchar sobre todo a los que están siempre a tu lado, pero al final tenés que saber obrar por vos mismo.
Muchas veces nos impacientamos y queremos que las cosas nos sucedan a nuestro antojo y a nuestro ritmo. Lo sorprendente es que hay un destino esperándonos y llega al momento preciso. Nos cuesta entenderlo, pero siempre terminamos aceptándolo al ver que es lo mejor para nosotros. La cosas no llegan solas, pero llegan; tenemos que trabajar para lograr nuestros objetivos, pero también dejar fluir.
Hoy, me siento en estado de Éxtasis porque conseguí dar un paso más en mi camino, donde se cruzan rutas, se cruzan tiempos, se cruzan historias. Y lo disfruto plenamente.
Hoy obtuve la tan esperada Visa Working Holiday Nueva Zelanda..
Y todo lo que está por venir...?
;)
si todos tus amigos y familiares ya te escucharon la historia infinidad de veces,
si lo único que ves en internet son opciones de vuelos, forma de cambiar pesos a dólares en precio oficial, fotos de lugares, esos miles de grupos de viajeros en facebook a los que te uniste y te llenan de notificaciones pero aún así lees con demandante frecuencia,
si leíste de arriba a abajo ida y vuelta y al revés el blog: "yomeanimoyvos.com",
si no dejaste dormir a Berna porque se te ocurrió que tu pregunta nunca nadie la hizo ni la respondió,
si esta última semana fue caótica y tu cabeza no paraba de generar preguntas, de analizar situaciones, de pensar insólitos "planes B"...
Sí.. Estabas a la espera de ese gran momento. Aplicar para la bendita visa Working Holiday para Nueva Zelanda...
Todos los que nos metemos ideas locas en la cabeza, la llenamos de sueños y trabajamos día a día en intentar realizarlos, sabemos la felicidad que nos llena el alma cuando vamos dando paso a paso, alimentando cada esperanza un poquito más, dándonos a sorbos un respiro de aliento.
Tu vida empieza a cambiar poco a poco.
De repente hacés amigos o compañeros con mayor facilidad y rapidez.
Te llenás de buenas intenciones sabiendo y esperando lo mismo del resto de las personas, cuando antes no creías en esa posibilidad.
Te atreves a hacer cosas que antes no harías y empezas a cambiar tu perspectiva.
Lográs centrarte de la manera más óptima en tus proyectos y tu rutina se convierte en planes para alcanzarlos.
Comenzás a entender esas palabras que te dijeron tu mamá, tu papá, tu abuela, tus amigos; y aquellas que callaron tus hermanos u otros seres queridos.
La proyección de tu energía sobre las cosas no te cambia sólo a vos, sino también a tu entorno, y hacés la transición mucho más agradable y te enorgulleces de pequeños logros que veas a tu alrededor.
En este momento quisieras hacer muchas cosas que no hiciste, decir esas palabras que callaste, poder guardar los abrazos en un rincón donde siempre puedas volver a tenerlos...
Pero acá empieza tu aventura. Ese paso que te atreviste a dar sin muchas seguridades, golpeándote con cosas que no anticipaste y aprendiendo de los tropezones que no logran hacerte caer la ilusión.
Siempre digo que no hay un manual sobre cómo avanzar en la vida, cuándo correr, cuando caminar, cuando saltar. Pero si lo hubiera, no querría conocerlo. Es increíble sorprenderse a uno mismo ya en el riesgo, ya en el camino.. y lo que sé, es que nunca hay que parar.
Te llenás de las opiniones de mucha gente, y es bueno escuchar sobre todo a los que están siempre a tu lado, pero al final tenés que saber obrar por vos mismo.
Muchas veces nos impacientamos y queremos que las cosas nos sucedan a nuestro antojo y a nuestro ritmo. Lo sorprendente es que hay un destino esperándonos y llega al momento preciso. Nos cuesta entenderlo, pero siempre terminamos aceptándolo al ver que es lo mejor para nosotros. La cosas no llegan solas, pero llegan; tenemos que trabajar para lograr nuestros objetivos, pero también dejar fluir.
Hoy, me siento en estado de Éxtasis porque conseguí dar un paso más en mi camino, donde se cruzan rutas, se cruzan tiempos, se cruzan historias. Y lo disfruto plenamente.
Hoy obtuve la tan esperada Visa Working Holiday Nueva Zelanda..
Y todo lo que está por venir...?
;)
viernes, 19 de septiembre de 2014
Hogar
Resulta que..
Caminar sobre el asfalto caliente descalza,
sentir el pasto y el rocío colarse entre mis dedos,
el sol que mueve mis pestañas,
hundirme en el viento y la lluvia;
me hacen sentir en casa.
Caminar sobre el asfalto caliente descalza,
sentir el pasto y el rocío colarse entre mis dedos,
el sol que mueve mis pestañas,
hundirme en el viento y la lluvia;
me hacen sentir en casa.
lunes, 15 de septiembre de 2014
Sonrisas y lágrimas
Los ojos sucios se bañan en fantasías que rompen en la orilla del mar.
Cómo escapar de esta marea que sube y tapa esa mirada,
que perfora, pero sana.
Me agobia lo mismo que me hace circular la sangre a gran velocidad.
Un sueño tan grande que quiere salir y volverse realidad.
Un sincericidio que es peor que la eutanasia.
Cómo engañar un corazón?
Cómo entender las razones?
Se aprende a soñar y no a idealizar.
Se lavan los ojos.
La marea logra bajar.
Y seguimos viendo el mismo horizonte.
Cómo escapar de esta marea que sube y tapa esa mirada,
que perfora, pero sana.
Me agobia lo mismo que me hace circular la sangre a gran velocidad.
Un sueño tan grande que quiere salir y volverse realidad.
Un sincericidio que es peor que la eutanasia.
Cómo engañar un corazón?
Cómo entender las razones?
Se aprende a soñar y no a idealizar.
Se lavan los ojos.
La marea logra bajar.
Y seguimos viendo el mismo horizonte.
lunes, 8 de septiembre de 2014
breve reflexión tecnológica
Me llama la atención cómo funciona la psicología humana..
Si subís al bondi (autobús) con 10 personas y hay 20 lugares, todas se van a sentar separadas.
Acaso es algún virus contagioso..?
Tan sumergido en nuestro mundo estamos como para que el único contacto que tengamos con el resto sea por vías tecnológicas..?
Conté 14 personas, de las cuales 10 van con los ojos pegados. No pegados por el sueño a als 7 de la mañana, sino pegados al celular (móvil).
Yo hago mi recorrido siempre igual porque voy con tiempo justo al trabajo (no me gusta levantarme tan temprano), además camino bastante y me ayuda a pensar.
De vuelta a casa sí cambio de paseo y aprovecho a conocer otros lugares, otras vistas desde lo alto de Pamplona.
Trato de observar la actitud y actividad de las personas.
Muchas veces voy con mi música para relajarme y despistar otros pensamientos. Cambio mi playlist cada semana para conocer música local, pero siempre vuelvo a mi rock nacional.
Cuando tenés 5 minutos para levantar la mirada y ver a tu alrededor, ves las cosas simples que te perdés por no prestar un poco de atención a la vida que transitás día a día, un simple intercambio de miradas, de energías con la gente transeúnte que va en tu camino o el contrario, quizás.
Si subís al bondi (autobús) con 10 personas y hay 20 lugares, todas se van a sentar separadas.
Acaso es algún virus contagioso..?
Tan sumergido en nuestro mundo estamos como para que el único contacto que tengamos con el resto sea por vías tecnológicas..?
Conté 14 personas, de las cuales 10 van con los ojos pegados. No pegados por el sueño a als 7 de la mañana, sino pegados al celular (móvil).
Yo hago mi recorrido siempre igual porque voy con tiempo justo al trabajo (no me gusta levantarme tan temprano), además camino bastante y me ayuda a pensar.
De vuelta a casa sí cambio de paseo y aprovecho a conocer otros lugares, otras vistas desde lo alto de Pamplona.
Trato de observar la actitud y actividad de las personas.
Muchas veces voy con mi música para relajarme y despistar otros pensamientos. Cambio mi playlist cada semana para conocer música local, pero siempre vuelvo a mi rock nacional.
Cuando tenés 5 minutos para levantar la mirada y ver a tu alrededor, ves las cosas simples que te perdés por no prestar un poco de atención a la vida que transitás día a día, un simple intercambio de miradas, de energías con la gente transeúnte que va en tu camino o el contrario, quizás.
martes, 2 de septiembre de 2014
Y más impulso..
Aire.
Sobrepoblación de oxígeno en la sangre.
Una imagen te deja en el aire.
Llena tu pelo de cosquillas y de sol.
Alto.
Te hacés más grande y fuerte.
Te llenás los pulmones y las manos de impulso.
Resistís todas las miradas.
Buscás la suya entre las demás.
Las separás una a una
y más impulso.
Tal vez no es demasiado alto,
demasiado riesgo.
Esa sonrisa, que va de un lado a otro,
empieza a apagarse.
Se resigna a no encontrar al menos un reflejo
que no demuestre la misma felicidad liberada.
Y así decidís esconderla.
Sobrepoblación de oxígeno en la sangre.
Una imagen te deja en el aire.
Llena tu pelo de cosquillas y de sol.
Alto.
Te hacés más grande y fuerte.
Te llenás los pulmones y las manos de impulso.
Resistís todas las miradas.
Buscás la suya entre las demás.
Las separás una a una
y más impulso.
Tal vez no es demasiado alto,
demasiado riesgo.
Esa sonrisa, que va de un lado a otro,
empieza a apagarse.
Se resigna a no encontrar al menos un reflejo
que no demuestre la misma felicidad liberada.
Y así decidís esconderla.
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